FISIOTERAPIA:
SÍNDROME DE LA CINTILLA ILIOTIBIAL O RODILLA DEL CORREDOR

Hoy hablamos con el Doctor Pedro García Zapico, de la Clínica Ovimed, sobre una lesión muy habitual en los corredores de trail y pruebas de larga distancia, el síndrome de la cintilla iliotibial o rodilla del corredor. Pedro ¿qué es la rodilla del corredor?

Se trata de una tendinitis del músculo tensor de la fascia lata y en algunos casos puede generar una bursitis con inflamación de la bursa ,que es una almohadillado que tenemos entre el tendón y el hueso a la altura de la parte externa de la rodilla.
Es importante hacer un breve recuerdo anatómico porque el músculo tensor de la fascia lata es un músculo biarticular. Se inserta en la zona superior por encima de la cadera y en la parte inferior por debajo de la rodilla, o sea, que actúa cuando movemos la cadera pero también cuando movemos la rodilla, así es un músculo separador, flexor y estabilizador de la cadera pero también extensor de la rodilla, lo cual quiere decir que trabaja más que otros músculos que solo dependen del movimiento de una articulación y por eso tenemos que prestar más atención a la prevención de esta lesión.
La masa muscular de este musculo es pequeña pero en cambio tiene un tejido llamado fascia que a algunos oyentes les puede resultar familiar por otra típica lesión llamada fascitis plantar. Este tejido ante un traumatismo o una sobrecarga por sobreuso se inflama y nos da una incapacidad para el movimiento, apareciendo el mayor dolor a los 30º de flexión de la rodilla.

¿Cómo son las molestias típicas que tiene el deportista?

La típica lesión traumática se da en deportes de contacto, por ejemplo el típico rodillazo en el muslo que puede recibir un futbolista y les incapacita para ponerse de pie y tienen que retirarse del terreno de juego y en el caso de la sobrecarga por sobreuso es típico en el running e impide al corredor realizar su actividad a determinada velocidad en función del grado de inflamación de la fascia. Puede ser que puedan correr a 7 Km/h. durante una hora pero si tratan de aumentar la velocidad a 8 km/h. deben parar por el dolor incapacitante que suele aparecer en la parte externa de la rodilla. El dolor aumenta en terrenos duros y ondulados, sobre todo cuestas hacia abajo y puede haber signos de inflamación local en la cara externas de la rodilla, como sensación de calor local o ligero aumento de volumen.

¿Cómo se llega al diagnóstico de esta lesión?

El diagnóstico se basa en la historia clínica, en todos esos síntomas que hemos contado pero también en la exploración física.
En esta exploración, tenemos 2 pruebas básicas que ayudan al diagnóstico:
-Dolor al apoyo unipodal con 30-40º de flexión de rodilla.
-Hacer flexoextensión pasiva de rodilla, presionando 3-4 cm por encima de la interlinea articular. El dolor aparece a los 30º.
Y como prueba complementaria de elección tendríamos la resonancia magnética nuclear donde podríamos apreciar una banda iliotibial gruesa sobre el cóndilo femoral externo, pero también a menudo se detecta una colección líquida en la misma zona por debajo de la cintilla iliotibial.

¿Hay factores que predisponen a la aparición de esta lesión?

Los factores antropométricos con balances articulares inadecuados. Las articulaciones deben poseer unos rangos o grados de movimientos, por ejemplo, la cadera debe poder realizar una separación o abducción de 60º o una flexión de 140º). También nuestros apoyos con una pronación excesiva del pie o un genu varo de la rodilla favorecen estas lesiones.
Las dismetrías de miembros inferiores en que una pierna puede ser más corta que otra en aproximadamente un cm o más, lo cual conlleva más sobrecarga en esa extremidad.
El uso de calzado deportivo inadecuado y sobre todo sabiendo que las superficies duras están asociadas a más lesiones y también agravan las lesiones crónicas por sobrecarga.
La fatiga que se puede dar por no tener una alimentación e hidratación adecuada, así como una mala programación de entrenamientos que nos puede llevar a sobrecargas músculo tendinosas.

¿Qué tratamiento es el más útil, en esta lesión?

El síndrome de la cintilla iliotibial habitualmente responde bien al tratamiento conservador con buenos resultados en más del 90% de los casos pero cuando se trata en los primeros momentos de la lesión.
Los principios básicos del tratamiento para el síndrome de la cintilla iliotibial incluyen: controlar la inflamación, modificar la actividad y corregir los factores que pueden exacerbar la lesión.
1. Controlar la inflamación:
- Crioterapia (hielo local).
- Antiinflamatorios.
- Masaje de descarga del tensor de la fascia.
- Masaje transverso profundo (masaje de Cyriax) sobre los puntos dolorosos.
- Estiramientos del músculo para incrementar su flexibilidad y disminuir la compresión sobre el cóndilo externo
- Fibrolisis diacutánea (ganchos) con el mismo objetivo.
- Si los síntomas persisten se valorará la infiltración de la zona dolorosa y en algún caso incluso la cirugía para aliviar este cuadro clínico.
2. Modificar la actividad:
- Evitar gesto deportivo doloroso durante unos días, suprimiendo esa flexo-extensión de la rodilla que provoca dolor.
- Cuidar técnica de carrera (correr en extensión) y se puede sustituir la carrera por un ejercicio en bicicleta estática con el sillín bien elevado consiguiendo una extensión de la rodilla y con alta cadencia de pedaleo.
3. En cuanto a corregir los factores que pueden exacerbar la lesión:
No deja de ser un trabajo preventivo que consistiría en:
- Vigilar la carrera sobre superficies inclinadas e irregulares. Pensar que la zona por donde corremos puede estar peraltada sin que lo apreciemos y esto favorece un mayor trabajo de una extremidad respecto a la otra. Por eso es importante que los circuitos los hagamos en diferentes direcciones.
- Valoración biomecánica de pie y de esa manera corregir alteraciones de la pisada.
- Evitar calzado desgastado con un cambio periódico de calzado deportivo cada 600 Km. aproximadamente.
y por último sería importante como prevención y tratamiento realizar un fortalecimiento de los músculos abductores de la cadera e isquiotibiales, ejercicios de propiocepción de rodilla y estiramientos específicos de la cintilla iliotibial.

DEJA TU COMENTARIO:

¡COMPARTE!