MEDICINA DEPORTIVA:
RECONOCIMIENTOS MÉDICOS PARA DEPORTISTAS

Hoy hablamos con Pedro García Zápico, Médico Deportivo de la Clínica Ovimed sobre la importancia de realizar un chequeo médico antes de hacer deporte.

Si, yo creo que es útil, porque a través del reconocimiento médico podemos valorar el riesgo de tener un accidente cardiovascular, detectar las limitaciones que supone ese ejercicio para el deportista. También obtener información acerca de su condición física y poder prescribir la intensidad de ejercicio que no suponga un riesgo.

¿Cuales son los riesgos relacionados con el deporte, o con la práctica de actividad física que podríamos tener?

El riesgo principal es eso tan temido que es la 'muerte súbita', que tanto preocupa a los aficionados hoy en día debido a las noticias que, de vez en cuando, son cabecera de la información deportiva. No hace mucho todos sabemos de una prueba en Zaragoza, por ejemplo. Pero también hay otros riesgos, como son las lesiones deportivas o prevenir cuestiones como la anorexia deportiva, la vigorexia y, cómo no, el entrenamiento excesivo.

Ante todo esto, el reconocimiento médico supone una prevención estos riesgos, pero en España no es obligatorio realizar los reconocimientos médicos deportivos...

Pues no, realmente no es obligatorio. A la hora de federarse, queda en manos de cada federación esa obligatoriedad de hacerlos. Ya determinados organizadores de pruebas deportivas se han sumado un poco a la prevención de estos riesgos y, por ejemplo, la famosa prueba ciclista 'quebrantahuesos' ya exige un reconocimiento médico deportivo para inscribirse en ella, y nuestra esta clínica forma parte de los centros asociados y autorizados para esos reconocimientos.

¿Qué tipo de pruebas tenemos que hacernos antes de comenzar a practicar deporte?

El enfoque principal de las pruebas en estos reconocimientos médicos deportivos tiene la función de prevenir la peor lesión deportiva que existe... la muerte súbita. Porque a veces pensamos que pueda ser una tendinitis, las roturas musculares, los esguinces... pero nos olvidamos de la principal.

¿Y qué serie de apartados básicos llevaría el reconocimiento médico deportivo?

Empezaríamos por saber un poco los antecedentes familiares y personales del deportista, y, sobre todo, siguiendo unas recomendaciones que hay de Lausanne, de la Comisión Médica del Comité Olímpico Internacional, del 2004, hacer unas preguntas relacionadas con el aparato cardiorespiratorio: saber si alguna vez se ha mareado durante el ejercicio, si ha tenido palpitaciones. Y también se tiene en cuenta sobre familiares menores de 50 años de esos deportistas, si han sufrido algún tipo de problema. Todo esto tiene que formar parte del reconocimiento médico. Luego ya pasamos a la exploración por aparatos, prestando más atención al aparato cardiovascular y al aparato locomotor. Después hacemos una pequeña antropometría, con el control del peso y la talla, y de los pliegues de grasa, para hallar el porcentaje de grasa que tiene el deportista, y finalmente, en estos reconocimientos básicos se hace también un electrocardiograma en reposo, principalmente para detectar anomalías eléctricas del corazón, como el síndrome de Brugada o el de Wolf-Parkinson-White, que son patologías que se detectan en reposo y que, con sencillas intervenciones, que se llaman ablaciones del corazón, se pueden eliminar completamente esos riesgos.

Hay gente que no es profesional pero entrena como si realmente lo fuera ¿para esa gente hay otro tipo de pruebas?

Esta gente son los que llamamos deportistas aficionados pseudoprofesionales, y en estos casos ya lo básico quedaría corto y tendríamos que pasar a pruebas de esfuerzo y un electrocardiograma como pruebas médicas necesarias para prevenir cualquier riesgo. Luego, realmente lo que tenemos que ver en los deportistas es que kilómetros a la semana hacen, que intensidad en esos kilómetros, si participan o no en pruebas deportivas... y todo esto sería lo que nos iría aconsejando realizar un tipo de pruebas u otras.

Ahora está de moda el running pero ¿todo el mundo puede correr?

Pues yo creo que si, que todo el mundo puede correr. Lo único es que hay que tener conceptos claro, prepararse para correr andando. Al inicio debemos entrenar para correr y no correr para entrenar. La Academia Americana de Medicina del Deporte propone que hasta la semana veinte no se deberían de correr treinta minutos seguidos. O sea que habría que esperar cuatro meses para realizar esos minutos de carrera en personas que son totalmente sedentarias y que se inician en el ejercicio físico. Siempre en lo de correr puede haber unas contraindicaciones relativas o absolutas desde el punto de vista del corazón, pero esas habría que verlas una por una. Y lo que realmente tendría que regular el deportista es la intensidad de la carrera, y por eso dentro de los reconocimientos médicos deportivos, y también con las pruebas de esfuerzo, lo que se pretende es dar una intensidad de entrenamiento óptima para mejorar y no correr riesgos, tanto para nuestras articulaciones como para nuestro corazón.

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